Cómo preparar tu piel para el invierno

 

Winter is coming… y con la llegada del frío nuestra piel sufre algunos cambios que nos obligan a hacer ajustes en nuestra rutina de belleza diaria. Pero, ¿qué le pasa realmente a nuestra piel en invierno?

 

El clima frío y el viento alteran el film hidrolipídico de nuestra piel, la película que recubre nuestra barrera cutánea para evitar la pérdida de agua y la entrada de agentes externos, produciendo así que nuestra piel sufra irritaciones, rojeces, descamación y, sobretodo, deshidratación.

 

La deshidratación es responsable de que se produzcan mecanismos de oxidación, que a la larga derivan en envejecimiento cutáneo, y de ralentizar la renovación celular, por lo que las células muertas se acumulan en la superficie de nuestra piel dando como resultado una apariencia o tono apagado.

 

Por otra parte, tenemos que tener en cuenta también el impacto negativo que el verano ha tenido en nuestra piel: exposición solar intensa, no hidratarse la piel correctamente, no utilizar los tratamientos cosméticos adecuados, etc., por lo que necesitaremos prestarle una especial atención a nuestra piel ahora que llega el invierno.

 

 

¿Cómo debe ser nuestra rutina en invierno?

 

La limpieza es siempre el primer paso de nuestra rutina de belleza. En invierno podemos cambiar nuestro limpiador habitual por uno más hidratante o, incluso, pasarnos a la doble limpieza.

 

El paso fundamental en los meses de frio será la hidratación, para de esta forma combatir los síntomas producidos por el frío. Pero, ¿qué debe contener la hidratante perfecta?

 

· Humectantes: son sustancias que atraen la humedad del ambiente para así aportar hidratación a nuestra piel. Entre los más comunes encontramos la glicerina o el ácido hialurónico.

· Emolientes oclusivos: son sustancias que crean una especie de barrera waterproof en la superficie de la piel para evitar la pérdida de hidratación. Son, por ejemplo, los aceites, las siliconas y la manteca de karité.

· Calmantes: como su propio nombre indica son sustancias que calman la irritación y el enrojecimiento aportando una sensación de bienestar. Entre las más comunes encontramos la alantoina o el aloe vera.

· Antioxidantes: estos activos son capaces de neutralizar los radicales libres para prevenir así el envejecimiento cutáneo. Son antioxidantes las vitaminas C y E, la niacinamida, el retinol o el resveratrol.

 

Otro paso que no debemos olvidar en nuestra rutina invernal es la exfoliación una o dos veces a la semana ya que de esta manera eliminaremos las células muertas acumuladas en nuestra piel devolviéndole su luminosidad. Existen muchos tipos de exfoliantes pero nuestro favorito es, sin duda, el ácido glicólico ya que además de exfoliar favorece la hidratación y la producción de colágeno.

 

Ahora que llega el frio… ¿estás preparada?

 

 

Skingdom es tu asesor personal de cosmética: descarga la APP, completa el cuestionario y recibe un diagnóstico dermatológico sobre el estado de tu piel. Además, te recomendaremos la rutina más adecuada para ti y podrás recibir los productos cómodamente en casa.

¡Descarga ahora la APP!

       

Skingdom
erick@skingdom.com

Bienvenido al reino de tu piel. En Skingdom proponemos soluciones de belleza y bienestar dermatológicas. Un lugar donde sentir que te escuchan y te cuidan.

No hay comentarios

Escribe tu comentario