Cómo cuidar la piel grasa

 

¿Granitos o espinillas? ¿Poros abiertos y puntos negros? ¿Frente brillante y tono cetrino?
Si has contestado que SÍ a estas preguntas es que tienes la piel grasa.

La piel grasa se caracteriza por una hiperseborrea, o una producción excesiva de sebo (grasa), debida principalmente a factores hormonales, pero que puede ser agravada por el uso de cosméticos inadecuados. Si no se trata, este exceso de sebo favorecerá la aparición de las temidas imperfecciones: puntos negros, granos, espinillas…

¿Cómo debo cuidar la piel grasa?

1. Limpieza, limpieza, limpieza. 

 

La limpieza es fundamental en cualquier tipo de piel, pero todavía más en la piel grasa, ya que así evitaremos que la suciedad se acumule en los poros abiertos y aparezcan imperfecciones. Por ello, debes limpiar tu piel 2 veces al día, mañana y noche.

Lo mejor es hacer uso de la famosa doble limpieza: empieza la rutina limpiando tu piel con un limpiador en aceite para eliminar así toda la suciedad y maquillaje, y después utiliza un limpiador con ácido salicílico o bien un agua micelar.

¿Te ha llamado la atención que hablemos de utilizar un aceite para limpiar una piel grasa? ¡Tranquila, tiene una explicación! La grasa se disuelve mejor en aceite, por lo que este tipo de limpiadores eliminarán el maquillaje, suciedad y células muertas de la piel, extrayendo la suciedad de los poros, y preparando la piel para el limpiador que utilices a continuación.

Textura Sérum Piel Grasa Skingdom

2. Cuidados específicos 

 

A la hora de escoger los cosméticos para una piel grasa, debemos tener en cuenta siempre la textura: lo más recomendable es hacer uso de productos en gel o sérums. Además, estos deben ser siempre no comedogénicos (es decir, que no crean imperfecciones).

También debemos escoger diferentes activos que nos ayudarán a mantener a raya la producción de grasa de nuestra piel, como por ejemplo el ácido salicílico, un beta hidroxiácido que se encuentra generalmente en limpiadores específicos para piel grasa.

También activos minerales como la arcilla o el zinc son muy efectivos para el equilibrio de la piel grasa. La arcilla tiene numerosas aplicaciones cosméticas en la piel gracias a sus propiedades desinfectantes, desintoxicantes, depurativas y calmantes. El Zinc es un mineral muy utilizado en dermatología gracias a sus propiedades seboreguladoras, antibacterianas y antiinflamatorias.

3. Hidratación

 

Aunque es cierto que los lípidos de nuestra piel son los encargados de regular la hidratación, las pieles grasas también pueden estar deshidratadas y, por ello, necesitar de productos hidratantes.

En tal caso es recomendable que utilices productos específicos para piel grasa, en texturas ligeras como ya hemos comentado anteriormente, y que a la vez de hidratantes sean matificantes, de forma que puedas controlar los brillos del rostro durante todo el día.

4. Protección solar

 

Aunque las pieles grasas suelen presentar mejorías con la exposición al sol, este es un amienemigo ya que tras la exposición solar aparece el temido efecto rebote. Por ello, y para evitar también el envejecimiento, debemos proteger la piel grasa del sol todos los días.

Utiliza un producto con SPF30 o SPF50+ (según tu tono de piel) y elige una textura ligera y fundente para evitar la sensación grasa. Hoy en día existen infinidad de protectores solares específicos para pieles grasas… ¡e incluso que dejan la piel mate por más de 8 horas!

¿Qué te han parecido estos consejos para cuidar de tu piel grasa?

 

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